Las pinturas y grabados de esta época nos indican que sus autores eran cazadores y recolectores de tradición paleolítica, es decir, grupos humanos que vivían de los animales salvajes y de los frutos, raíces y plantas del entorno. Con el tiempo estas sociedades entroncaron con lo que llamamos periodo Neolítico, en el cual la ganadería y la agricultura transformaron el paisaje de bosques por campos de cultivo y de pastoreo.
Este fue un momento de cambio climático muy importante. Los hielos que cubrían parte de Europa se fundían y daban paso a un paisaje diferente. Los grandes animales de clima frío, como los mamuts, los renos y los bisontes, entre otros, desaparecieron. Los hombres y las mujeres del interior del país cazaban cabras, toros, ciervos y jabalís, mientras que los de la costa vivían de la recolección y la pesca de peces y crustáceos marinos... y todos ellos vivían en la entrada de las cuevas y de los abrigos rocosos.
Las expresiones gráficas (pinturas y grabados rupestres) también variaron. La antigua usanza, la del paleolítico, dentro de las cuevas, en lugares escondidos donde se mostraban caballos y bisontes (como en Altamira o Lascaux en Francia), llega a su fin. No obstante, se mantienen sobre piezas transportables, utilitarias y simbólicas, conocidas como arte mueble. Posteriormente, las manifestaciones rupestres pasaron a situarse en la entrada de las cuevas y en las paredes de los abrigos rocosos, como en el Cogul.
Esta época, llamada Epipaleolítico, es un espacio de tiempo que queda entre el Paleolítico (nombre que proviene de la técnica usada para realizar las herramientas líticas) y el Neolítico (en que se utilizaban instrumentos principalmente pulidos, lisos y afilados)
Nuestros antepasados epipaleolíticos, fabricaban arpones de hueso, y unos instrumentos tallados sobre sílex, muy pequeños, llamados microlitos, que podemos vincular con el uso de un arma letal: el arco y la flecha, tal y como muestran las pinturas del Cogul y de otros lugares del Levante.
Grabado paleolítico de un mamut de la cueva de Rouffignac (Dordoña, Francia)
Plaqueta paleolítica (arte mueble) de la Cueva del Parpalló, Gandia (València)
Figura de arquero de las cuevas de La Saltadora (les Coves de Vinromà, Castelló)